Hay nombres que no solo se escuchan bien, sino que transmiten una idea, una sensación casi tangible, como lo es Vesta Vesta proviene de la raíz latina asociada a lo doméstico, al fuego que permanece encendido, al centro de la vida cotidiana. En la tradición romana, Vesta era la diosa encargada de cuidar ese fuego sagrado, símbolo del hogar, la estabilidad y la continuidad. Desde aquella época, el hogar no.
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